15 Sep 2011

El turismo rural: a la falta de un destino.

Todos hablamos últimamente de que uno de los sectores que debe de sacar a España de esta crisis de empleo es el del Turismo. Por blogs y redes sociales leo sobre la falta de un ministerio sobre esta temática, sobre la inversión hotelera que parece ser que vendrá desde China, de la ocupación de sol y playa… Pero leo muy poco sobre turismo rural.

El turismo rural nace (en su gran mayoría) por la apuesta de un complemento de renta para familias que, viviendo en los entornos rurales deciden utilizar una vivienda (o, mejor todavía, compartir la suya) para que otras personas disfruten de los encantos y tradiciones de los territorios que visitan… Aquí una gran palabra que muchos ignoran: territorio.

Y resulta, que por más que reviso a mi alrededor no veo nadie que haga apología del territorio. Me explico. Cualquier municipio y casco urbano de mi territorio (por poner un ejemplo) cumple los requisitos básicos para hacer que un grupo de personas pasen un merecido tiempo de descanso y disfrute en la zona. NINGUNO. Todos tienen sus encantos, sus rincones, sus tradiciones, sus monumentos… Pero seamos sinceros. Ninguno tienen potencial suficiente para enganchar a la personas por más de dos o tres días .

Y digo enganchar, porque, no nos olvidemos, el turismo es un negocio. Un negocio, que a veces, algunos pasan por alto. Por eso, en diversas conversaciones que he mantenido últimamente he defendido una palabra que muchos no entienden: territorio. Tenemos un territorio formado por diversos municipios, a pocos kilómetros los unos de los otros que ofrecen en su conjunto un total de recursos lo suficientemente extenso como para hacer que los visitantes disfruten de su estancia… y no se aburran.

¿Y por qué? Porque algunos dirigentes olvidan que el turismo no es una cifra de visitantes… Es una cifra de personas que gastan dinero en nuestro municipio… y también en alojamientos. Últimamente veo propuestas que parecen sólo buscar el paso ocasional de personas por algunos municipios.  Sin embargo, me parece que perseguir este objetivo no es más que una quimera y un engaño. Hay que perseguir que los turistas pernopten en nuestros alojamientos rurales (dando así salida a un sector en quiebra) y no sólo buscando que vengan autobuses llenos de personas con todo cerrado.

Y para ello, debemos de crear un destino, no llamado “municipio”, sino llamado “territorio”. Un territorio amplio, con un marcado carácter común, pero con una diversidad de espacios y temáticas suficientes para enganchar a estas personas. Escucho a varios propietarios de alojamientos rurales quejarse de que los turistas no eligen esta zona para dormir… Pero es lógico que no se haga cuando lo más a lo que aspiran estos propietarios es a alojar a grandes grupos de personas que lo único que desean son una gran mesa y una buena barbacoa, y el resto del año muy buenas. También se quejan de la gran cantidad de dinero que invierten en publicidad para luego obtener una rentabilidad muy baja… por no hablar ya de los recursos que gastan las diferentes administraciones municipales cada uno por su lado. Aquí también es necesario que los propietarios den un paso adelante: debemos de contar de primera mano que ofrecemos, que podemos ver, que podemos hacer, donde podemos ir… Todo directamente para promover que nuestro alojamiento se sitúa en un espacio privilegiado.

Pero tampoco deben hacer la guerra por su mano. Lo primero, es crear un destino. Que le digan a La Manga o a Benidorm, si ellos necesitan crearlo. No. Ellos tienen una demanda de alojamiento y actividades ya creado y que sólo deben mantener. Elegidos, lo que el cliente debe de elegir es donde alojarse, y eligir según sus criterios y posibilidades (esto ya en un segundo paso).

Casi nadie elige venir al Noroeste porque ha visto un alojamiento 10 en el portal de turno (y digo casi, que haberlos los hay), pero normalmente, la gente elige un destino, y luego elige donde alojarse, y por extensión, utiliza los servicios de ese municipio. A lo sumo, funciona el boca a boca. Pero el boca a boca de una baja tasa de alojamiento tiende a cero. Hagamos que los usuarios decidan venir a nuestro territorio todos juntos. Y luego, peleemonos por ver quien tiene la mayor calidad y atención en nuestro servicio. Y dejemos de individualismos.


Fernando

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *