10 Dic 2010

La impotancia del valor añadido en la empresa rural.

El pasado fin de semana estuve pasando unos días en la bella ciudad de Granada. Callejeando por las calles cercanas a la Catedral, salimos a la plaza Bib-Rambla, encontrándonos con la feria de artesanía de navidad de la ciudad.

Paseando por los diversos puestos, pudimos divisar productos artesanales de miniaturas para belenes, de repostería, de joyas… pero sin duda, hubo un puesto que me llamó mucho la atención… y no sólo a mi.

Resultaba extraño ver como se agolpaban varias personas en este puesto, pero averigüe el porque en el mismo instante en el que nos pusimos ante él: se trataba de un taller artesanal de juguetes de madera.

Además, la persona que atendía al público era una chica de unos treinta y pocos años, que alternaba perfectamente el trabajar sobre nuevos trabajos a la vez que atender muy amablemente a las diversas personas que se agolpaban ante su puesto.

Trenecito de madera, uno de los productos en venta.Entre sus productos, podríamos encontrar marionetas (en muchos modelos y colores), trenecitos de madera, caballos (tanto de palo como de balancín)…

Intercambié unas palabras con la propietaria (sí, la propietaria del taller) y me comentó que la empresa se trataba de una empresa familiar, que había decidido mantener aumentando el valor añadido de sus productos (juguetes y muebles de calidad que evocaban a otros tiempos) y habían decidido cambiar por completo su nicho de mercado. Me comentaba por ejemplo, como los clientes objetivo de sus juguetes no son niños, si no personas mayores de 45 que querían recuperar recuerdos de sus época de niñez.

Y allí in situ se demostraba como esta propuesta de aumento de valor añadido del producto, identificando con claridad que es lo que pretenden evocar, resultaba en unas ventas razonables de un producto, que además de ser muy estético y robusto, sobresalía en precio de la media del mercado.

Estos aspectos, aplicados además a una empresa del entorno rural (la empresa se sitúa en Albolote de Granada) da mucho más valor a la apuesta de entidad, puesto que genera puestos de trabajo y estabilidad en entornos rurales, a la vez que mantiene la artesanía y la cultura de una labor prácticamente desaparecida: el trabajo artesano de la madera.

Más información: www.dencina.com/artesan2.htm


Fernando

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